El cuerpo como biopuerto. Práctica artística a través del ano como representación y metáfora de lo abyecto.
El Cuerpo como biopuerto. Práctica artística a través del ano como representación-metáfora de lo abyecto, es una propuesta artística, que reflexiona sobre los cuerpos y sujetos a partir de los planteamientos de Judith Butler respecto a la materialización del cuerpo-sujeto abyecto en el espacio de lo político. Junto a los planteamientos de Javier Sáez, Sejo Carrascosa y de Paul B. Preciado, nos permite acercarnos a la analidad como una tecnología biopolítica. De este modo, centramos el objeto de lo abyecto al ano para pensar en estrategias artísticas y posibilitar una cierta agencia desde los márgenes dentro de un sistema sexo-género y propondremos la construcción de un cuerpo-orificio. Es por ello, que nos centramos en las propuestas artísticas de Pierre Molinier, de Lazlo Pearlman y de Ron Athey. Dado que, las prácticas artísticas permiten otros tipos de lenguajes para pensar y desarrollar otros significados.
Partimos de la práctica artística y del interés por la reflexión sobre la construcción de la arquitectura corporal. Nuestro trabajo se inicia en el Grado de Bellas Artes y continúa con los conocimientos adquiridos a lo largo del presente Máster en Estudios LGBTIQ+.
Este proyecto, El cuerpo como biopuerto. Práctica artística a través del ano como representación-metáfora de lo abyecto, se desarrolla a partir de someter a revisión el trabajo final de grado realizado en 2019, acerca de la disidencia sexual a través del ano como tecnología biopolítica. De este modo, recogemos las prácticas realizadas, además de proponer nuevas piezas que respondan a las necesidades para plantear nuevas perspectivas y reflexiones acerca de lo abyecto y de lo anal.
Para ello, nos centramos en libros como Por el culo: políticas anales (2011) de Javier Sáez y Sejo Carrascosa, o Terror Anal (2009) de Paul B. Preciado. Del mismo modo, a través de este máster hemos profundizado en el pensamiento y la propuesta teórica de Judith Butler acerca del lenguaje, de los cuerpos, de lo abyecto y su materialización en el campo de lo político y de su noción de agencia, El género en disputa (2007), Lenguaje, Poder e Identidad (2004), Vida precaria. El poder del duelo y la violencia (2006) o Cuerpos que importan (2008) son las principales obras que fundamentan este proyecto.
Estos planteamientos de Butler junto con la concepción de las políticas anales de Sáez y Carrascosa, vertebran el eje central de esta práctica artística que intenta responder a la pregunta que nos ha motivado: ¿Cómo actuar desde lo abyecto?. Partimos de la idea de que es un terreno problemático y, por lo tanto, supone un esfuerzo añadido.
En esta propuesta no se puede extraer una respuesta universal, lo que se pretende plantear es una forma de habitar, pero asumir que no es habitable para todes debido a la gran multiplicidad de vulnerabilidades. De este modo reconocemos que es un texto incompleto, sesgado, desde nuestro posicionamiento. Por tanto, no se pueden elaborar estrategias de acción que sirvan para todes.
Como podemos ver, nuestro trabajo de estudio se centra en una serie de artistes para materializar los pensamientos y reflexiones que enmarcan el proyecto que aquí se presenta. Así pues, Pierre Molinier y sus piezas, como Cien fotografías eróticas (1955-1976), son clave en la producción de los imaginarios y de las disidencias respecto a las identidades, a las sexualidades y de los cuerpos. En particular, este artista es un referente para la producción de los Fotomontajes de biopuertos (2019-2021). Además, el performer Lazlo Pearlman, que través de Fake Orgasm (2010), piensa el cuerpo como un lenguaje que interpela y actúa desde los márgenes, desde lo abyecto. Por otro lado, las performances de Ron Athey, como Anus solar (1998)o Judas Cradle (2005), que muestra la violencia y el dolor de los cuerpos a través de una política anal.
En definitiva, lo que aquí se presenta es un proyecto artístico que piense acerca de las disidencias y de lo abyecto desde la política anal.
Fotografía documental. Usos alternativos de la sexualidad: la masturbación, el dildo y el ano.
Usos alternativos de la sexualidad: la masturbación, el dildo y el ano es un proyecto fotográfico de carácter teórico-práctico que nace a partir de la necesidad de crear discursos, respuestas, reflexiones y una nueva metodología de trabajo, en relación a diversas inquietudes sobre la sexualidad. Coge forma desde una perspectiva posporno, influenciado por la Teoría Queer, el Movimiento Transfeminista, y teóricos como Michel Foucault, Paul B. Preciado, o Thomas W. Laqueur, Diana J. Torres entre otres. Por una parte, se pretende mostrar algunas de las diversas identidades contrasexuales que no encajan dentro del sistema cisheteronormativo; por otro se trata de articular un discurso sobre la sexualidad, centrándose en el acto sexual más primario: la masturbación. Además, se analiza la cuestión del dildo como concepto que antece a la idea de pene y del ano como órgano que todo ser humano tiene y que podríamos pensar que democratizan las corporalidades.
El género y sexo son conceptos distintos, pero que en esta malla de conocimiento debemos atender como se interseccionan. ¿Cómo los roles de género intervienen en esta construcción de la sexualidades? o ¿Cómo las prácticas sexuales están supeditadas a esta construcción binaria?
A partir de estos tres ejes, la masturbación, el dildo y el ano, buscamos desmontar un aparato sexo-género que construye unos cuerpos-sujetos y una sexualidad como verdades universales y esenciales.
Nos movemos pues en otras realidades que puedan demostrar el carácter ficcional de los dogmas establecido alrededor de los cuerpos y de las sexualidades. A través de otras ficciones performativizamos los roles de género, los roles y prácticas sexuales, así como de los cuerpos.
La sexualidad en nuestro trabajo adopta un carácter político inevitable, dado que, ésta en tanto que se plasma en los cuerpos que no pueden ser sino sociales se construye una arquitectura político-moral. El proyecto deviene en una fotografía que retrata algunas experiencias sexuales en las que atendemos a todo este constructo por parte de un régimen sexo-género. El interés de este registro fotográfico es quebrantar las estructuras binarias que llevan a proyectar una sexualidad y unas prácticas sexuales muy encorsetadas. Así como proporcionar otras posibilidades de ser y hacer.
El proyecto se divide en sesiones fotográficas en las que se intenta retratar un relato de la sexualidad desde parámetros disidentes en relación a la masturbación, el dildo o el ano. Nos gustaría destacar que esta documentación fotográfica es de carácter abierto, puesto que entendemos las dimensiones que supone el objetivo de este trabajo.
Los cuerpos-sujetos fotografiados ponían los límites, de qué manera y cómo exponerse, qué querían mostrar de sus prácticas sexuales y sobre todo el contexto, el dónde se realizaba la acción. Esto último es muy interesante puesto que, evidencia que el contexto en el que se desarrolla la acción determina parte de nuestro deseo. Así como a nivel performativo el espacio adaptaba la toma de fotos. Además, no había una intención de plasmar una imagen bonita, estática o limpia. Finalmente destacar que las fotografías no se centran en mostrar el rostro porque no interesa lo que este nos pueda aportar. El rostro despista la acción y el deseo se puede plasmar de otras formas, asimismo, omitir el rostro permite distanciarnos de los cuerpos-sujetos, se trata de retratar una parte de la sexualidad y no a los individuos per se.
El interés por crear nuestro propio material digital y captar una realidad diferente de la sexualidad normativa, nos lleva a la fotografías. En las sesiones fotográficas la proximidad y confianza con los diferentes individuos nos permite fijar la "mirada" en aquello que más nos interesa.
Consideramos la masturbación una tecnología biopolítica, que es utilizada para controlar al individuo a través de la estigmatización, patologización o culpabilización en su sentido de moralidad impuesta. La masturbación hacía peligrar un sistema basado en la reproducción. El sexo solitario en este sentido junto al dildo y al ano son unas herramientas contrasexuales, que proporciona desvíos de los códigos establecidos respecto a la sexualidad y al sexo. Y permite crear agresiones a un sistema cisheteronormativo que naturaliza unos cuerpos y prácticas como verdades biológicas.
El proyecto permite establecer unas bases en toda educación sexual que no partan de la artificialidad de la pornografía. Nos interesaba más que proporcionar una educación sexual sino documentar otras realidades que no partan de mismos patrones a través de la práctica artística.
Un imaginario disidente. Cuerpo-identidad.
Un imaginario disidente es un proyecto pictórico que trata de proporcionar habitabilidad e inteligibilidad a los cuerpos-sujetos que se encuentran en los márgenes, en lo abyecto.
Los imaginarios son una herramienta de construcción de realidades; son ejes que articulan pensamientos y acciones sociales. Esquemas interpretativos de la realidad, socialmente legitimados mediante discursos y símbolos. Difundidos a través de los medios de comunicación, el arte, la moda, la literatura, el teatro, la pintura, la fotografía, etc. Estos no son inmutables, es decir, se adaptan y evolucionan históricamente incorporando elementos presentes de la sociedad
Uno de los fines de los imaginarios es la construcción de una identidad colectiva en la que los miembros del grupo se identifiquen, tengan un sentimiento de permanencia, de refugio y de seguridad. Situamos un imaginario social hegemónico en relación a nuestro cuerpo, sexo, sexualidad e identidad. Es decir, el sistema sexo-género-capitalista que normativiza y naturaliza unos cuerpos como verdades biológicas y unas corporalidades como ideales. Pero estos códigos necesitan del sujeto abyecto, de la disidencia para reafirmarse en norma. por tanto, los sujetos abyectos no se sitúan fuera de la norma, si no en los márgenes de esta. Por tanto ¿Cuál es nuestra posibilidad de agencia o capacidad de acción?
A través de teóriques como Judith Butler o Paul B. Preciado, entre otres, este imaginario es un intento (fracasado) de respuesta entre tantas otras. Digo "fracasado" porque lo que este proyecto permite es mi propia habitabilidad dentro de este sistema desde mi vulnerabilidad. Pero el número de respuestas es proporcional a la multiplicidad de vulnerabilidades. No se pretende dar un lenguaje (en este caso la práctica artística) universal que sirva a todes. Sino comunicar y entrar en contacto con les otres, que nuestras vulnerabilidades se encuentren en ciertos puntos. Crear comunidad y colectividad sin homogeneizar a los cuerpos-sujetos.
Hacemos proyectos que nos atraviesan de cierto modo, ver cómo nos atraviesan y cómo proyectarlo es clave. Por eso no pretendo hablar por nadie, sino desde mi a través de otres. Buscando puntos comunes. Tener un compromiso y hablar desde la honestidad de no ser nadie.
Estas pinturas son un diario de mi habitabilidad e inteligibilidad. De cómo he crecido, me he cuestionado los ideales de cuerpo y los roles de género. Cómo poder habitar mi cuerpo y llegar a ser sujeto desde la disidencia.
En toda esta construcción conceptual y formal destacar la influencia de artistas como Jenny Saville o de Lucian Freud. Los grandes cuerpos encapsulados de Saville con esas carnes verdes influenciadas también por Freud materializan unos cuerpos que son vulnerables a la mirada del otre. Sus obras materializan la vulnerabilidad y la violencia que se hace carne en unos cuerpos gigantescos que muchas veces ocupan toda la superficie del lienzo, escapan son incontenibles.
Cuerpos y sujetos que hacen una especie de viaje donde nos reconocemos a través del extraño y de lo extraño. Esa carnalidad en lo figurativo es lo que define nuestro lenguaje artístico. Las figuras son el único centro de atención en el soporte.